Sunday, April 29, 2012

Comida amb amics

Sábado.


Es genial no preguntarte qué hacer y en vez de eso tenerlo ya resuelto. Recibí una invitación a mi inbox:

"Srta. Mantilla, queda usted invitada a una comida el sabado en compaÑia de srta. Ariza y srta. Baez en la residencia Josep Tarradellas 7 a las 13h.
 El menu sera pastel de carne y sera realizado por un chef argentino de renombre.
Rogamos confirme asistencia"

Sin pensarlo dos veces dije que sí. 

Alba y yo nos encargamos de preparar unas entradas y acompañantes para la comida. Un poco de jamón, queso, aceitunas, ensalada con canónigos, rúgula y tomates (que a algunas de mis lectoras NO les gusta pero que está buenísima), pan tostado para el famoso pa' amb tomaquet (que significa pan con tomate y creo que lo he explicado antes pero es untarle al pan un poco de tomate, aceite de oliva y ajo si quieres). 



Izas se encargó de recoger al chef y ayudarle a traer las cosas. Nos anticipó un exceso de comida con un whatsupp y muy acertadamente escribió algo como "hoy nos pondremos las botas" o algo así. Como todavía no entiendo todas las españoladas le tocó a Alba traducir para mí y eso de ponerse las botas no es más que comer demasiado.
 
La cantidad de pastel de carne fue un poco exagerada. Nuestro chef cocinó pensando que éramos unas máquinas devoradoras de alimentos. Directo desde Buenos Aires, el hombre cocinó un plato muy parecido al famoso "Shepherd Pie" inglés, que comí alguna vez en Edinburgo una tarde de marzo. 





Digamos que un poco de efectos para disimular lo poco que me gusta como salgo en esa foto, pero es de las pocas mas o menos decentes que tengo con las dos en la mesa. 






Alba con su Canon super poderosa.




Una vez más en Sitges, un poco de Barranquilla, Bilbao y Barcelona.





Los surfers en plena acción.


Y aquí se aprecia el cielo gris que casi se reventaba...


Chill out.


Ya finalizando la estadía en Sitges... a Izas le faltó un poco de focus y a Alba y a mí un poco de entusiasmo. Resumen del día: lluvia, risas, una misión no cumplida y pastel de carne para toda la semana siguiente.



¡Hasta pronto!




Friday, April 27, 2012

Sueño


A las 10 de la mañana
recojieron las cenizas del mobiliario.

Antes de escapar por el balcón dejó Mariana
aquella vela encendida que todas las noches
empapaba el aire de olor a manzanas. Pero esta
vez la había ubicado amenazante, donde su escasa
llama pudiera hacer daño.

El fuego se tragó los libros y oscureció
el blanco de las paredes. Añicos hizo la maleta azul,
el edredón blanco y las sábanas rojas.
El maletín rosa, la manta beige, el sombrero negro.

En nada quedaron las fotos de Europa, las de
América y las postales, el corcho, la silla con
rodachines, la mesa y lámpara de noche.

Pero su retaliación contra aquellas cuatro paredes
por la cólera de serle robadas 46 noches de sueño
fue inútil, porque fuera la luz
y el susurro de la luna la mantenían despierta.

Trivial en el Ateneu

Este post no está correctamente integrado en orden cronológico. ¡Se trata de un evento anterior a Sant Jordi!
En un pequeño barcillo que pertenece a un centro cultural, más bien oculto en las entrañas de Gracia, jugué una trivia. Los temas: 1. Cultura general, 2. Actualidad de la semana, 3. Tema específico: Van Gogh, 4. Audiovisuales.
Fui invitada por un amigo, a quien invitaron otros amigos, así que éramos un poco infiltrados en el equipo (¿o no Asier?). Al final no quedamos entre los primeros 3, pero bue, se pasó un rato muy divertido aquella noche de viernes.

Allí nuestra hoja de respuestas, las primeras dos tandas corregidas.



Algunos de los miembros del equipo.

A ver cuando se repite la trivia y obtenemos mejores resultados.

¡Saludos!


Monday, April 23, 2012

23 de abril: Día de Sant Jordi

Para ponerlos a todos en contexto (cortesía de Wikipedia), les copio un poco la leyenda detrás del día de Sant Jordi:

"La leyenda

En Capadocia -región que cambia de nombre según el lugar donde se explique- había un dragón que atacaba al reino. Muertos de miedo, los habitantes decidieron entregarle cada día dos corderos al dragón para satisfacer su hambre y que no atacase la villa. Pero cuando los animales empezaron a escasear se decidió enviar a una persona -escogida por sorteo- y un cordero. Aquella familia que veía cómo un miembro era devorado por el dragón recibía, a cambio, todo tipo de riquezas como compensación.

A partir de aquí, hay dos versiones de la leyenda: por un lado, que el pueblo se cansó de que ningún miembro de la familia real fuera enviado y que por tanto debía ser la princesa quien fuera devorada y, por otro, que un día fue la princesa la escogida por sorteo para acompañar al cordero. Sea como fuere, de camino hasta la cueva del dragón, la princesa se encontró al caballero Jorge y éste, matando al dragón clavándole su espada, la rescató. De la sangre que brotó del cuerpo sin vida del monstruo nació una rosa roja que el caballero le entregó a la princesa.

El rey ofreció al caballero todas las riquezas a imaginar, pero él prefirió que se repartieran entre los habitantes del reino. Además, se construyó una iglesia en su nombre, de la cual brotaba un agua milagrosa que era capaz de curar a los enfermos."

Pues ya ven, no es que me quiera comer el romanticismo de la historia, pero de modo literal en verdad que es un poco injusto que tuvieras que ser de sangre azul para que Jordi se interesara en rescatarte. A mí me hubiera entonces comido el dragón una y mil veces.  Pero si en cambio le ponemos un poco más de drama y profundidad a la historia, que me recuerda la de Ariadna, Teseo y el Minotauro, y si recuerdo correctamente el mensaje de mi profesor de Historia de Grecia en aquellos tiempos de universidad entonces un príncipe o una princesa podríamos ser tú o yo, sólo por encarnar valores que no tienen el resto (astucia, bondad, humildad, heroismo, etc). "Sólo un verdadero príncipe puede reconocer a una princesa", en palabras de mi profe. Estoy de acuerdo. 
Luego de esta desviada poco consciente del tópico de mi blog, vuelvo a las rosas. Sí, porque las rosas y los libros son la marca del día de Sant Jordi. Dejo unas fotos del volumen de gente que atiborraba la rambla Catalunya y las calles de Barcelona (que cada día me gusta más), para que juzguen ustedes. 






Típico puestecito con rosas, arreglos y la bandera de Catalunya.







Stephan, compañero alemán de ICFO, también fue en el mismo plan de ver por primera vez el día de Sant Jordi y hacer una que otra foto.


El caos detrás de bambalinas.


Títulos en diferentes idiomas.


La gente que observa y compra.


¡Y los de la tele!


Caminando entre la multitud.


Ojeando un minilibro.


Aquí con las rosas que luego regalaría a mis 3 compañeritos de piso.


Fin del día de Sant Jordi. =).

¡Hasta la próxima, petons!





Sunday, April 15, 2012

Cena y música

Este viernes una improvisación culinaria nos llevó a un amigo y a mí a preparar una saludable ensalada acompañada de unas setas al ajillo y un poco de chorizo... ¡Qué bueno que estaba! Además, cervezas artesanales.


Luego un poco de buena música, Libertango de Astor Piazolla entre otras canciones. Les dejo el link para que lo escuchen: http://www.youtube.com/watch?v=nmwpR5_49uk.

Best,

Paola.

Sunday, April 8, 2012

Montcau, La Mola, Cova Simanya

En principio tenía claro que en semana santa me iría de excursión, con quienes o adonde parecían preguntas sin  importancia. Algo surgiría y surgió. Recibí una invitación de una amiga para ir al Pedraforca. Esta es una montaña cuasi-legendaria en Cataluña. Unos cuantos distraídos han dejado la vida en ella pero muchos otros la han caminado y observado de cerca su peculiar forma (http://ca.wikipedia.org/wiki/Pedraforca).

Pero los días de fiesta en semana santa cargan con la cruz del mal tiempo, así que por haber nieve en la montaña el paseo previsto se transformó en una excursión de menor escala a unas montañas que no dejaron de ser igualmente atractivas y con la dosis suficiente de aventura: Montcau y La Mola.

En medio de cervezas se selló el acuerdo. Al día siguiente un grupo de cuatro exploradoras (unas cuantas más expertas que otras) se lanzarían al ruedo a partir de las 9 de la mañana, luego de un café matutino. La carretera  que nos llevaría allí era un camino serpenteante en las entrañas del Vallés Occidental. La mitad de mi indumentaria no me pertenecía. Pensaba subir la montaña en jeans y tenis y había olvidado la sudadera, así que Marta (la de la iniciativa) tuvo que proveer.

Una vez aparcadas en el parque natural del Sant Llorenc http://www.diba.es/parcsn/parcs/index.asp?Parc=4 pusimos los pies en tierra, donde estarían las próximas 4 horas enraizados contra el vértigo y buscando cimas.

El primer recorrido reveló las condiciones físicas en que estábamos. Una del grupo tuvo que detenerse a respirar. La verdad es que tampoco era tan demandante.


 Había gente que caminaba, otra que corría. Nuestro paso era más bien tranquilo.


Luego de un rato de caminata llegamos a la cima del Montcau. Parece que me agarrara a la piedra como si tuviera miedo a caerme, pero no, el vértigo no es uno de mis males, simple pose de momento.


Pero una vez alcanzada una cima y aún llenas de energía, nos planteamos un siguiente reto: internarnos en una cueva, la Cova Simanya (cova = cueva en catalán). Así que volvimos al punto central a comer pan con jamón y tomar un poco de agua para recargar baterías y tomamos el camino hacia la Cueva.



Andabamos tranquilas pero concentradas, viendo claro donde poníamos el pie.


Una vez dentro de la cueva quisimos alcanzar los recovecos con sólo una lámpara deficiente. El agua chorreaba entre los muros de piedra, pero también fluía al exterior. Adentro había pequeños charcos que fueron suficientes para empapar los zapatos. Unos caminantes recomendaron no adentrarnos las 4 al amparo de una pequeña lamparilla, así que esta vez hicimos caso. Retrocedimos y empezamos la sesión de fotos.


En la cueva, bien adentro, todo es oscuridad. La entrada/salida es como un ojo de luz. Ya saben aquello de la luz al final del túnel. Sí que es representativo e importante ver desde la oscuridad el paisaje iluminado.


Y a saltar dentro de la cueva pero sin modo ráfaga no obtuve buenos resultados.


La cueva nos robó el color pero a cambio nos dio esa sensación
de volver a lo auténtico, a las raíces.



Luego de la cueva todavía quedaban baterías. En esta foto que posamos las cuatro  se ve allí arriba de la montaña una construcción tipo monasterio. Eso lo alcanzamos también andando.








De regreso a casa.

¡Espero hacer pronto más excursiones! ¡Qué buen plan de semana santa! ;).