Tomado de http://www.alquiler-vacaciones.location-et-vacances.com/alquiler-Cataluna-Vielha-e-Mijaran,19747002.html.
Primero que todo una nota geográfica para situarlos. Vielha se encuentra en Catalunya, casi en la frontera con Francia, justo en los Pirineos. Está en el Valle de Arán que como cuyo nombre lo indica es un valle en medio de las montañas. Si levantas la mirada en Vielha te verás rodeado de ellas. El pueblecito es muy pintoresco. Me cuentan que hace unas décadas esta población quedaba totalmente desconectada del resto de Catalunya en la época de invierno, cuando la nieve inundaba los caminos existentes.
Allí aún se conserva un idioma antiguo parecido al catalán y que se llama "Aranés". No es que se escuche hablarlo por las calles. Usualmente es catalán convencional y castellano.
Fue bastante fácil organizar esta expedición. Entre Samuel y yo escogimos rápidamente el destino, hospedaje y logística de viaje. ¡Tuve la oportunidad de conducir por la carretera con ya la licencia homologada! Conduje bajo un poco de lluvia, en el tramo más cerca de la llegada, por una carretera con curvas. Estuvo bastante bien. Pero bueno, lo interesante del paseo ya empieza:
El primer día llegamos alrededor de las 4 pm. Como ambos somos "culo de mal asiento" decidimos que ese mismo día hariamos una caminata corta en algún lugar que nos recomendaran en el hotel, así que preguntamos y terminamos rumbo a la "Bassa de Oles". Se trataba de un camino de 50 minutos alrededor de un lago, un camino circular. Y empezamos a andar.
Llenos de energía al principio. Hacía frío, pero íbamos bien tapados.
Alguna parte del recorrido.
Y luego de un rato, perdimos el camino que estaba indicado por flechas azules o verdes. Era un camino más bien raro, de bajada y bajada y bajada. Decidimos que no avanzaríamos más y que regresaríamos. Era tarde, nos quedaba poca luz. Así que había que emprender el regreso a buen paso. Casi tragados por la oscuridad llegamos al coche. Sí que se me pasó por la cabeza que pasaría la noche allí jejejej, "una aventura más que contar" pensaba... y además muchos otros pensamientos por la cabeza, un poco de rabia por haber sido descuidados y un poco imprudentes en emprender camino tan tarde. Pero bueno, no pasó nada, aparte de un duro regreso de subida, subida y más subida.
Cuando llegamos al inicio nos dimos cuenta que se trataba de un circuito para bicis. Aquí un par de fotos con niebla, ya casi totalmente a oscuras (ya a un paso del carro).
El segundo día sería el día de aprovechar más. La ruta: Circuito de lagos de Colomers.
Aquí ya estabamos a un paso del refugio! Por fin..
Allí frente a la roca, muy a lo natural, nos sentamos a comer con las manos porque habíamos olvidado los cubiertos. Luego tuvimos que lavarnos, Por suerte comimos una ensaladita con maiz, pimientos, aceitunas, etc... nada desagradable de agarrar, jajajaja. Aquí Samuel lavando sus manos para luego empezar a comer.
Acá en el segundo lago, después de unas 4 horas de camino. Aquí decidimos que regresaríamos. Solo pudimos ver 2 de 7.... en otras palabras, tenemos que volver.
El mismo puente que cruzamos bajo el reflejo del sol tuvimos que cruzar en medio de esta espesa neblina.
Acá casi ni puedo reir por los labios cortados del frío.
¡Caballos al regreso! Eran masivosssss. Muy corpulentos.
Y aquí una casita típica de Vielha.
Hubo en el pueblo una manifestación contra el cáncer de Popa, supongo que sería de "Mama".
Y aquí una cascada.
Al final del recorrido nos encontramos con este simpático potrillo, descansando sobre el pasto.
Ah! Y la prueba de que condujeee!