A los primeros que vi fueron a Gustavo y Oana, con quienes cociné y comimos juntos al mediodía. Como pueden ver, acá tenemos una salsa para pasta bastante cargada. La firma de Gustavo está en las aceitunas y las arvejas (o alverjas o guisantes). Los cortes grandes de zanahorias también son cosa suya. Oana hizo unos cortes muy finos, cuadrados bien pequeños. A mí me tocó la cebolla, pero corté pequeño y no se ve. También fui responsable de la preparación (tiempos de cocción, punto de sal/pepper, etc etc) y vigilancia.
Por supuesto con esto sobre la pasta nadie quedó con hambre. Oana desapareció por unos momentos durante la preparación para luego regresar con la sorpresa de las velitas de cumpleaños todas encendidas! Parece que le costó ya que luego vi cera derretida sobre el piso y algunos muebles de la sala jajajaj.
Durante la tarde Gustavo se fue a preparativos de su concierto y las niñas nos quedamos haciendo pereza y hablando en el sofá, con la tele prendida.
En horas de la noche el encuentro fue con otro grupo. Fuimos al restaurante Vogelbräu. Estuvo bastante agradable el rato. Me alegro mucho encontrarme otra vez con la gente y sobre todo que a pesar de que no se conocían todos allí hubo mucha empatía. Todos hablaron con todos y nos reímos en cantidad.
A la derecha desde el fondo hacia el frente: Johannes (camiseta azul), Imran, Flo y Ana María. Izquierda fondo: Carlos, Patricia y Josephinne.
Probablemente haré una tercera celebración de cumpleaños en España (27 son sólo una vez en la vida y ya hay quienes me lo han prometido).